Pedí fresas bañadas en chocolate y quedé encantada. El repartidor llegó puntual, sin ningún retraso, a pesar de que el pedido llegó tarde. El embalaje era seguro: la caja no tenía golpes, las fresas se mantuvieron en su sitio y el chocolate no se derramó por ningún lado, incluso con el calor. Las fresas estaban frescas y jugosas, y el chocolate tenía el dulzor justo, sin ser empalagoso. La persona que las recibió quedó encantada.