Un enorme agradecimiento a su salón de parte de unos padres de Pechora, que viven a 1500 kilómetros de su hija. Hoy es el cumpleaños de nuestra pequeña y no pudimos estar presentes. Cuando el repartidor le entregó el ramo, nos envió un video con lágrimas de alegría en los ojos. En ese momento, la distancia dejó de importar. Hoy ustedes fueron nuestras manos y le brindaron una verdadera celebración. Las flores son increíblemente frescas y están arregladas con mucho cariño. ¡Gracias por unir corazones enamorados!