Muchísimas gracias, me salvaste las fiestas. Pedí un ramo para el cumpleaños de mi madre en otra floristería, pero no lo entregaron (y entonces apareció un milagro en forma de ti. Tomaron el pedido enseguida, entregaron el ramo perfecto en poco tiempo (es en una zona remota), ¡te estoy deseando besar las manos!). Ahora, si recibo flores, solo las compraré a ti.